DATOS HISTÓRICOS
SOBRE LA IGLESIA DE VILLARDOMPARDO
fotografías más antiguas que tenemos de ambos edificios. Sorprende el buen estado de la torre en aquel 1915 y su remate piramidal (foto anterior) sin duda más acorde con su estilo que la cúpula actual. Pero, respecto a la iglesia, lo más sorprendente no es la foto, sino el comentario que él mismo hizo sobre la antigüedad del edificio, diciendo que es de principios del siglo XIV (foto de abajo) coincidiendo de alguna manera con lo dicho anteriormente sobre la parroquia de 1311. Respecto a esta afirmación, tenemos dos dudas razonables:
-
La primera es saber en qué documentos se basó D. Enrique Romero de Torres para
hacer tal afirmación o quizá pudo tratarse de un error.
(excepto el baptisterio gótico) y a principios del siglo XIV no existía ese estilo constructivo, así que podríamos deducir que, si ya existía una iglesia en el siglo XIV ocupando el mismo lugar que la actual, sería un edificio con otra arquitectura y seguramente más pequeño.
En los archivos de las iglesias había uno o varios
libros conocidos como “Libros de Fábrica” donde se anotaban las
obras que se acometían en los templos, las reformas, la adquisición de material
litúrgico, imágenes, etc. Sabemos por un inventario presente en el actual archivo
parroquial de la iglesia de Villardompardo, que a principios de siglo XX
existían siete libros de fábrica, pero hoy en día no están presentes en dicho
archivo y parece ser que tampoco se encuentran en el de la catedral de Jaén,
así que para averiguar cuáles fueron las obras, ampliaciones o cualquier dato
histórico sobre esta iglesia, tendremos que ayudarnos de otros documentos,
como: libros de cofradías, protocolos notariales, actas capitulares del
ayuntamiento, testamentos… pero incluso así, tendremos una idea muy superficial
de cuáles fueron aquellas reformas y a qué zonas del templo afectaron.
El
primer documento donde se habla de forma explícita de la “Iglesia Nuestra
Señora de Gracia” es en el testamento de Isabel Gutiérrez de la Hoya,
esposa de Francisco López Colmenero y del que ya hablamos el año pasado. Esta
señora redacta su testamento en 1503 (así que se trata de uno de los
documentos más antiguos de nuestro pueblo) y en él se revelan detalles sobre la
historia de Villardompardo y de su patrimonio.
Uno
de esos detalles es que D. Bernardino de Torres era el Señor de Villardompardo
en 1503. El título lo había heredado de su padre D. Fernando de Torres y
Portugal (no lo confundamos con su nieto, el Virrey) y éste último lo heredó de
su prima Dª Teresa de Torres. En lo que se refiere a la existencia de la
iglesia, podemos leer: “mando que sea enterrado e sepultado (se refiere a su
cuerpo) en la iglesia de Santa María de Gracia de esta dicha villa en
una sepultura donde está enterrada mi abuela, madre de mi madre”
Este
párrafo no sólo sitúa la existencia de la iglesia en 1503, sino en el siglo
XV (1400-1500) ya que se habla de una sepultura donde se encontraba
enterrada su abuela, que podría haber sido sepultada en 1470/80/90 o incluso
más atrás. El edificio habría experimentado desde entonces varías
transformaciones que no podemos detallar por faltar los ya mencionados libros
de fábrica.
Como
ya se publicó en el programa de Semana Santa de 2025, en este mismo testamento se
hace referencia a la Cofradía de Nuestra Señora de Atocha, que también la sitúa
en el siglo XV, así que se trata de la hermandad más antigua de la que
tenemos constancia en Villardompardo.
La siguiente referencia en orden cronológico
la tenemos en el Archivo Histórico Provincial. Hace unos años, el archivo
organizó una exposición de documentos sobre Villardompardo, y en uno de ellos
se dice que María Rodríguez dejó aclarado en su testamento que, una vez
fallecida, fuese enterrada en la iglesia Nuestra Señora de Gracia de
Villardompardo, dicha información data de 1524. Sería el segundo
documento donde se menciona el nombre de la iglesia.
el siglo XV, esta inscripción se podría referir a la construcción, o más bien a la ampliación, de aquel antiguo templo, que seguramente sería más pequeño.
Los
Estatutos de la Cofradía del Santo Sacramento, fundada en 1565,
nos dan más información sobre la parroquia. Cuando se habla de la celebración
de la Octava del Corpus, se dice que la procesión saldría por la puerta
principal del templo, daría la vuelta a la manzana, subiría por la calle de
“Las Parras” y al final entraría por la puerta que hay junto al huerto (puerta
de la Placituela). Esto nos confirmaría que, por aquellas fechas, la iglesia ya
contaba con las dos puertas que conocemos en la actualidad.
En
1606 ocurre uno de los acontecimientos más curiosos de nuestra historia,
el segundo Conde de Villardompardo, D. Juan de Torres y Portugal, intentó
fundar un convento de Carmelitas Calzados bajo la advocación de Nuestra Señora
de Atocha. En el documento se dice literalmente que se había construido una
iglesia lo suficientemente amplia como para albergar a la comunidad de Carmelitas,
por ello entiendo que la ampliación del templo se habría realizado no hacía
mucho tiempo, quizá en la fecha grabada en la clave del baptisterio (1545).
Gracias
a la Actas Capitulares del ayuntamiento y al libro de la antigua Cofradía de la
Santa Vera Cruz, sabemos que, durante los años de 1682, 83, 84 y 85, la
iglesia de Villardompardo se encontraba cerrada por alguna reforma importante,
ya que los oficios se celebraban en la ermita de la Virgen de Atocha, además, se
levantaron dos monumentos en Semana Santa: en la ermita de Nuestra Señora de Atocha
y en San Antonio de Padua. No sabemos qué reformas se llevaron a cabo en estos
cuatro años de obras, pero serían muy importantes por su duración.
Recientemente
he localizado un documento de 1865 en el Archivo de la Catedral, en el
que se hace referente a la construcción de la casa parroquial en la
Plaza de la Constitución. El solar donde se hizo la obra era un corral perteneciente
a la iglesia. Para sufragar los gastos se subastó la antigua casa de la
tercia que estaba en ruinas[1] (actualmente situada en la
calle Capitan O. Gallo nº 14)
Otra
obra de menores dimensiones se realizó a finales del siglo XIX. En el Boletín
de la Provincia, con fecha 16 de marzo de 1875, aparece una subasta bajo
el tipo de 7.847 pesetas que se celebró el 10 de abril, tanto en Jaén como en
Martos al mismo tiempo. El ayuntamiento también colaboró con peones y
caballerías por un valor de 300 pesetas. No sabemos a qué partes del templo
afectó la obra porque no se dice nada más. Lo que sí hemos descubierto gracias
a las actas capitulares del ayuntamiento, es que para el 4 de septiembre de
1876 ya se habría acabado, porque los escombros procedentes de la misma se
aprovecharon para allanar la plaza del pueblo, que hacía rampa en
dirección a la calle “Los Molinos”.
torre en forma de cúpula y la bóveda de la iglesia, que ocultó la techumbre de par y nudillo que existía en la época (la foto no es del techo de nuestra iglesia, pero sería muy similar[2]).
En
las últimas décadas, se han realizado obras menores que han embellecido considerablemente
la parroquia, tanto en su interior como en el exterior. Algunas de ellas han
sido: arreglo de tejados, embaldosado de buena calidad, retirada del enlucido
de las fachadas norte, sur y lateral del este, quedando en piedra vista; restauración
del campanario, llagueado de los pilares interiores de la iglesia que le han
dado un destacado aspecto de solidez al edificio, además de otros detalles como
pintura del altar mayor y altares laterales, así como la adquisición y
restauración de algunas imágenes.
(Cronista
Oficial de Villardompardo)




