lunes, 30 de septiembre de 2019


CAPÍTULO XVIII: VILLARDOMPARDO DURANTE LA DÉCADA MODERADA (1844-1854). REINADO DE ISABEL II (2ª PARTE)
En este capítulo seguimos tratando la Década Moderada del reinado de Isabel II. Debido a la gran cantidad de información que existe, ha sido necesario dividirlo en dos partes. Aún así no hablaremos de los nombramientos de los cargos del ayuntamiento, que son prácticamente iguales en todos los años, ni de las lecturas de los boletines que llegaban al ayuntamiento. Sólo trataremos aquellos acuerdos más curiosos.

AÑO DE 1849
Se nombra un maestro y se busca ubicación definitiva a la escuela.
En enero se nombran todos los cargos del ayuntamiento y también la Comisión de Instrucción Primaria, formada por el alcalde, el Prior D. Juan de Moya, el Regidor 1º Pedro Becerra y D. Juan Antonio Gómez, que eligen como maestro interino a D Juan Domínguez y Jurado hasta que se convoque la plaza del titular. Unos días más tarde, la plaza de maestro definitiva es solicitada por el el mismo D. Juan Domínguez y D. Ramón García. El ayuntamiento estudia ambas solicitudes y elige a D. Juan Domínguez, que no será titular de la plaza hasta que su nombramiento sea aprobado desde Jaén (se aprobó a finales de enero). Como local para la escuela se habilitará el mismo lugar donde antes estaba la carnicería (en el pósito, actual edificio de Usos Múltiples). Esta ubicación sería definitiva durante décadas, aunque el edificio se hizo nuevo a mediados del siglo XX, obra que duró muchos años. En estas nuevas escuelas, muchos de nosotros dimos clase en los años 60,70 y 80. La foto es de un plano de 1890 donde se ve la situación de aquella primera escuela. En sus sótanos (lugar donde luego estuvieron las “bodeguetas”) estaría el verdadero pósito (almacén municipal de grano).

Otros acuerdos
El 26 de febrero fallece un hombre de gran valía para el pueblo: D. Gaspar de Domingo y Pereda, que había ocupado importantes cargos durante muchos años. Antes de fallecer ocupaba el puesto de Regidor-Síndico, así que será sustituido por D. Antonio de Murcia.
El 12 de abril se forma una comisión de beneficiencia formada por D. Pedro Becerra, D. Juan Ruiz, D. Manuel García y D. Pascual Béjar, cuya función era la prevención de “Precauciones Higiénicas”. Supongo que se refiere a velar por la limpieza y salubridad del pueblo.
El 14 de Mayo se procede al arreglo de los caminos vecinales y se fijan los jornales de los trabajadores: 4 reales los hombres, 4 reales las caballerías mayores, 3 reales las menores, 15 reales las yuntas de vacas y 24 reales las de bueyes.
El 28 de mayo, el Jefe Político recomienda a todos los pueblos la eficacia de comprar un reloj de torre, pero la corporación municipal considera que el modelo que se ofrece desde gobernación era muy caro, se conformaban con uno más barato que sólo diera las horas y medias horas.
Ese mismo día también se informa al jefe Político de las tierras propiedad de este ayuntamiento y de su producción : 474 fanegas con 800 chaparras y un pedazo de tierra con 2000 olivos. Tienen un rendimiento aproximado de 2000 fanegas de grano y 100 fanegas de bellotas. El terreno dedicado a encinas y chaparras es de una 50 fanegas.

Un importante acontecimiento histórico para el pueblo
En este año se produce una gran noticia para la localidad, el Conde de Villardompardo cede-dona sus posesiones, tanto tierras como propiedades urbanas: castillo, molinos y granero, al ayuntamiento de Villardompardo. Esta información aparece en la tesis doctoral escrita por D. Tomás Cobo Olvera en 1995 sobre el funcionamiento del Ayuntamiento de Villardompardo durante el siglo XIX. D. Tomás dice haber encontrado el documento de cesión-donación en Escritura Pública con fecha 12 de febrero de 1849, y que se halla en el Tomo V de los Documentos Administrativos del archivo del ayuntamiento, pero por mucho que hemos buscado no ha sido encontrada. De todas
formas, aunque no tengamos constancia documental de dicha cesión, es muy probable que se hubiese realizado, ya que desde la Constitución de 1837 los mayorazgos habían sido derogados y los nobles podían disponer y hacer lo que quisieran con sus tierras y otras propiedades. Además, el ayuntamiento de Villardompardo no tenía recursos para comprar las casi 2000 fanegas que tenía el conde en este término, además del castillo, molinos y granero, así que la cesión-donación es muy posible que se hubiese llevado a cabo.
Poco a poco estas propiedades fueron pasando a manos privadas, por ahora no sabemos cómo ni a qué ritmo lo hizo el ayuntamiento, lo que sí es cierto es que a partir de esta fecha el pueblo experimenta un aumento muy importante de población, tal vez muchas personas se establecieron en nuestra localidad atraídas por la disponibilidad de tierras en venta. Puede que en las actas de los años siguientes aparezca esa información.

AÑO DE 1850
Delimitación entre los términos del Villar y Escañuela
El 31 de enero de este año se procede a la delimitación entre los términos municipales de Villardompardo y Escañuela. Para ello se reúnen los representantes de ambos ayuntamientos. Por el de Villardompardo: D. José Murcia Sánchez (alcalde), D. Juan Antonio Gómez (T. alcalde), D. Juan José Gay, D. Fernando de Torres, D. José de Moya, D. Manuel Morales, D. Pedro Becerra y D. Ramón Béjar, todos Regidores, también D. Manuel Gómez Ruano como secretario. Por el de Escañuela: D. José Urbano el mayor (alcalde), D. Manuel Ortega Casado (T. alcalde), D. José Urbano el menor (regidor), D. Juan Rafael Villar (suplente del tercer regidor) y D. Manuel (secretario). Se dispusieron a colocar los mojones de forma fija para que no hubiese problemas entre ambos pueblos. También participaron personas mayores de los dos municipios que conocían bien el terreno: José Dominguez y Francisco Morillas de Villardompardo, y Juan Colmenero de Escañuela. La situación de los mojones fue la siguiente: el primero en la “raspa” por encima del Rodadero (el “roaero”), sigue en linea recta hasta la rinconada del pajar del Cortijo del Conde, desde aquí al “chorchalón” (chortalón, supongo) de la Fuente de la Sierra, sigue hasta el mojón del camino que sale del Villar a Escañuela (actual carretera), y por último continúa la línea buscando las Piedras de Palomeque. Así quedó fijado el límite de ambos términos.
Esto podría ser una prueba de la donación de las tierras por parte del conde, puesto que muchas de sus parcelas se continuaban en un término y otro, asi que para saber qué parte le correspondía a cada pueblo, era necesaria una clara delimitación entre los dos.

En la primera mitad del siglo XIX la prensa se generaliza y aparecen noticias de cualquier punto del pais. Como ejemplo tenemos esta breve nota aparecida en el diario “La Época” de Madrid, publicada el 21 de Junio de 1850. En ella se dice que el día 18 de ese mes cayó una gran tormenta de pedrisco en varios pueblos, entre ellos el Villar, provocando gran daño en la agricultura e incluso matando animales como ovejas y perros. El pedrisco llegó a pesar hasta cuatro onzas (113 gramos).

VILLARDOMPARDO EN EL DICCIONARIO DE MADOZ (1850)
Pascual Madoz (Pamplona 1805- Génova 1870) fue un importante político del siglo XIX perteneciente al Partido Progresista. En 1855 fue Ministro de Hacienda y presentó su famoso proyecto sobre ley de desamortización general civil y eclesiástica, también conocida como “Desamortización de Madoz”.
Entre 1846 y 1850, publicó su extensa obra: “El Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar”, compuesta por 16 volúmenes, en los que se analizan todas las poblaciones de España por orden alfabético, así que la descripción de Villardompardo se encuentra en el último volumen, que fue publicado en 1850.
El mismo Madoz (foto) dice que tardó en recopilar toda la información 15 años, 11 meses y 7 días de trabajos literarios. En esta tarea le ayudaron más de mil colaboradores y 20 corresponsales. Así que las descripciones que se hacen de cada pueblo y ciudad corresponden a una fecha comprendida entre 1830 y 1846 aproximadamente.
Como hemos dicho, Villardompardo es tratado en el volumen 16, más concretamente en la página 246. Aquí tenéis su transcripción literal, como veréis se abusa demasiado de las abreviaturas que a veces hacen difícil su lectura:
VILLAR-DON-PARDO: v. con ayunt. en la prov. y dioc. de Jaén (3 leg.), part. jud. de Martos (2), aud. terr, y c.g. de Granada (16); SIT. en la cima de una loma, no lejos del r. Salado de Arjona, en posición alegre y despejada y CLIMA sano y propenso a calenturas intermitentes debidas a las aguas estancadas de dicho r. , en la estación de verano. Tiene 140 CASAS pequeñas y ruinosas muchas de ellas; varias calles regulares, y una plaza cuadrada, donde se halla la igl. , capitulares, cárcel y un pósito; un maestro de primeras letras, dotado de 300 rs. anuales pagados del fondo de propios, y concurren á la escuela muy pocos niños por ser pobl. enteramente agrícola. La igl. parr. (Ntra. Sra. de Gracia) sit. al E. de la villa, es un edificio sólido de una sola nave bastante espaciosa, y la sirve un cura párroco con el nombre de prior, de nombramiento del diocesano; el curato es de segundo ascenso. En las afueras se encuentra el cementerio, y una ermita (Ntra. Sra. de Atocha) además de la de San Roque que está cerrada. Confina el TÉRM. por el N. Escañuela (una leg. corta); E. Torre don Jimeno (2), y S. y O. con el mismo Torre don Jimeno (una larga); como ya hemos dicho el r. Salado de Arjona, que baja de la Sierra nombrada de Jamilena, corriendo con dirección de S. a N. y cruzándole un puente en el camino que dirige a Torre don Jimeno de piedra tosca y de un solo arco, dist. de la pobl. ½ cuarto de leg. El TERRENO es todo desigual y de mala calidad plantado con 40,000 pies de olivo, habiéndose roturado un monte que pertenecía a propios, el cual se ha repartido entre los vec. y es en la actualidad muy prod. Los caminos son todos de herradura y vecinales; el CORREO se recibe por un conductor que lo trae y lleva de la adm. de Martos. PROD. : toda clase de granos y semillas y aceite; regulándose en 6,000 fan. de los primeros y 3 a. de aceite. IND. : la agricultura, dos molinos aceiteros y uno de harina. POBL.: 193 vec., 645 alm. CAP. PROD.: 1.333,725 reales. IMP.: 50,656. CONTR.: 25,096; el PRESUPUESTO MUNICIPAL ordinario asciende á 8,900 rs. que se cubren, con el prod. de propios y el déficit por reparto vecinal.
Habría que aclarar varias cosas:
En primer lugar, cuando habla de calenturas intermitentes se refiere al paludismo, muy frecuente en aquella época, esta enfermedad era transmitida por los mosquitos que se reproducían en las aguas estancadas del Salado durante el verano.
En segundo lugar, creo que hay un error cuando se habla de los límites del término, ya que por el Este pone “Torre don Jimeno”, cuando en realidad sería Torredelcampo.
Nombra a la vez el cementerio y la ermita de Atocha, debido a que estaban juntos y extramuros, aunque sólo los separaba una calle del resto del casco urbano. La manzana de casas que hay en la misma acera de la ermita de Atocha no existía, era todo campo hasta el castillo. La ermita de San Roque estaba cerrada porque se encontraba en estado ruinoso, y la de San Antonio no se nombra porque ya había desaparecido totalmente, aunque es posible que aún se vieran sus cimientos.
El puente del que se habla es el conocido por todos como “Puente del Villar”
La dehesa “Rasa” acababa de ser roturada y repartida en “suertes” entre los vecinos.
Los dos molinos aceiteros estaban en el pilar, y del harinero no he podido determinar su ubicación.
Seguro que hay un error en la producción de aceite, no pueden ser sólo 3 a. (tres arrobas)
Las comas de las cantidades que se expresan, son en realidad los puntos de los miles.

AÑO DE 1851
El 14 de abril de este año el señor cura manda un oficio al ayuntamiendo diciendo que se debería tomar en consideración el escrito que había mandado el obispo de Jaén a Villardompardo, diciendo que el “chapitel” de la torre se encontraba en muy mal estado y amenazaba ruina, con el consiguiente peligro para los vecinos y el templo. El de la foto es de 1913, puede que fuera el que posteriormente se hiciera nuevo. El ayuntamiento afirmó que el asunto ya estaba puesto en conocimiento del gobernador, también se le comunicó la necesidad de un nuevo cementerio en la localidad.
El dia 28 del mismo mes el cura vuelve a mandar otro oficio al ayuntamiento, esta vez comunicando de nuevo la estrechez del actual cementerio (el de Atocha) y la necesidad de construir otro nuevo. El ayuntamiento decidió formar un expediente y elevarlo al señor gobernador y buscar un terreno para su ubicación. A pesar de todo, el nuevo cementerio tardará en hacerse algunos años más, como veremos en próximos capítulos.
AÑO DE 1852
En este año la reina Isabel II sufrió un atentado a manos del cura Merino el 2 de febrero de 1852. Gracias a una de las ballenas del corsé de la reina, la herida provocada por el estilete que intentó clavarle, sólo provocó una herida sin importancia de unos 15 milímetros. Isabel II solicitó a Bravo Murillo la construcción de un hospital en acción de gracias por no haberle pasado nada, al que se le daría el nombre de “La Princesa” en honor a su hija nacida el 20 de diciembre de 1851. Como ya hemos comentado varias veces, cualquier acontecimiento a nivel nacional tenía su repercusión en este pequeño municipio. Veamos como fue.
El 24 de febrero de este año se reunen en el ayuntamiento un grupo de personas formado por el prior de la Iglesia de Villardompardo: D. Juan de Dios Lara, y algunos de los mayores contribuyentes del pueblo, a saber: Manuel García Cuenca, Pascual de Béjar, José de Moya, Fernando de Torres, Antonio Murcia el menor y Manuel Gay. Su objetivo era nombrar a una comisión para invitar a los vecinos a realizar una suscripción voluntaria para la obra piadosa que propuso construir su majestad la reina Isabel II. La comisión quedó formada por el regidor Juan de Moya, Manuel García de Cuenca, como mayor contribuyente del pueblo, y el alcalde.
Estas personas anotarían los nombres de los donantes junto con la cantidad de dinero aportada por cada uno. El día 26 de ese mes es cuando se dice que la suscripción popular propuesta por su majestad era para la construcción del Hospital de la Princesa en la calle Alberto Aguilera de Madrid. Por último se dice que la cantidad recaudada es depositada en el Banco Español de San Fernando (que más tarde se convertiría en el Banco de España). La cantidad recaudada y depositada en el banco no se menciona. Era muy común la ocultación de este tipo de datos en poblaciones donde la gran mayoría de los vecinos no sabían leer ni escribir.
La primera piedra del hospital se colocó el 16 de octubre de 1852 y el 24 de abril de 1854 fue inaugurado (grabado de su inauguración). Así que Villardompardo también aportó su granito de arena pero sin saber en qué cantidad.

Otros acuerdos
En marzo se decide arreglar el camino de Jaén para el próximo otoño.
El 12 de abril se decide ampliar la suscripción popular del Hospital de la Princesa, y el 26 de Abril Don Hermenegildo Ruiz, natural de Higuera de Calatrava, solicita la plaza de médico del pueblo. La plaza es concedida por un periodo de dos años y se le pagará trece reales diarios, así que no podrá cobrar nada por las visitas a los enfermos, ni tampoco cobrará la iguala. Se le pagará por trimestres vencidos.

Legislación sobre montes y bosques
En la circular de mayo número 117 se publica un reglamento sobre montes para que los pueblos los cuiden y conserven. Dicho reglamento viene perfectamente manuscrito en las actas del ayuntamiento y lo compone bastantes artículos. Sólo hablaremos de lo más significativo:
Sobre incendios se dice que las quemas agrícolas se harán de forma controlada, con permiso del ayuntamiento y con el visto bueno del “agrónomo”, sólo se permitirán desde septiembre a enero. Si no se cumplieran las normas y hubiese un incendio, el alcalde y secretario pagarían 500 reales cada uno y el vecindario mil reales de multa, a no ser que apareciera el culpable (con estas condiciones, seguro que aparecía). Se dice que ante un incendio, las personas enfermas y con achaques están exentas de acudir a apagarlo al toque de campana.
Sobre roturaciones se dice que será multado con mil reales todo aquel que roture una parcela de
monte sin los permisos pertinentes, y quinientos al alcalde que lo consienta de forma ilegal. Para evitar todo ello habrá guardas del campo puestos por el ayuntamiento de cada pueblo.
Las cortas también estaban muy bien reguladas por los municipios, vigiladas por los guardas y alcaldes. Las cabras sólo podían entrar en los montes en verano, y con la vigilancia del pastor o del guarda. Si entraban en invierno, sólo podrían pastar en las zonas más altas. Hay muchas más normas pero estas son las más curiosas.
En la foto podéis ver algunos restos de lo que aún queda de monte.

Otros acuerdos curiosos
El 4 de octubre se decide en el ayuntamiento comenzar el reparto entre los vecinos del trigo del pósito para la siembra, por ello se publicarán edictos para que todos se den por enterados. El hecho de que el día de San Francisco se convocara un pleno, nos indica que aún no se habían institucionalizado las fiestas patronales de Villardompardo.
El día 18 de octubre se subasta públicamente la exclusiva de los ramos del vino, vinagre, aguardiente y carne de hebra. En dicha sesión, además de la subasta pública, también se fijan los precios y se dice el lugar de procedencia de los productos: el vino se trae de Torredelcampo, el vinagre de Doña Mencia, el aguardiente de Albondón (pueblo de Granada) y la carne de Castro (Castro del Rio, supongo). El mercado de estos productos estaba totalmente regulado por las autoridades.
El 15 de noviembre se hace de nuevo referencia al mal estado de la torre de la iglesia parroquial de esta villa (ahora no se dice “chapitel” como el año anterior) con el consiguiente peligro para los fieles y los vecinos de las casas colindantes. La corporación decide enviar de nuevo un informe al gobernador, y el prior de la iglesia también informa del problema al obispo. De esta forma tanto la corporación como el prior quedan eximidos de responsabilidades en caso de que pasara alguna desgracia

AÑO DE 1853
El 7 de marzo, el señor gobernador de la provincia manda un oficio proponiendo a Dña Jacinta Rodríguez como maestra de la escuela de niñas de esta localidad, ya que había sido la única aspirante que se había presentado a ese puesto.
El 14 de marzo se decide repartir la cuota de trigo, cebada y aceite entre el vecindario
El 4 de abril se reparte trigo del pósito entre el vecindario para la escarda del presente año, a estas alturas del año el vecindario se encuentra muy escaso de recursos.
Se nombra un nuevo secretario
El 19 de Julio el señor D. Manuel Gómez Ruano, secretario del ayuntamiento, comunica la necesidad de ausentarse durante un tiempo de esta villa y trasladarse con su familia a Arjona, su pueblo natal, por razones que no se dicen, así que presenta su renuncia como secretario. El ayuntamiento lo comunica al gobernador para que se publique la vacante en el boletín lo antes posible. El 21 de julio D. Manuel Gómez pide que se levante su vecindad en este pueblo, ya que la había establecido ya en Arjona. Se nombra como secretario interino al regidor del ayuntamiento D. José María Sánchez. El día 29 de agosto se dice en la sesión del pleno , que hay varias solicitudes para ocupar la secretaría del ayuntamiento. Después de estudiar todas ellas, deciden nombrar como secretario a D. Manuel García Ortega, hacendado y labrador natural de Villardompardo. Dicho nombramiento es enviado al gobernador para su aprobación. El día 9 de septiembre se recibe la contestación del gobernador diciendo que no aprueba dicho nombramiento por ser el candidato demasiado joven, así que la corporación municipal revisa de nuevo las solicitudes y elige a D. José Loynaz, natural de Jaén y persona que ocupaba otros cargos importantes de la capital, además de ser totalmente recomendado por el gobernador (lo que vulgarmente se llama “entrar por enchufe”)
Otros acuerdos
El 12 de septiembre aparece una noticia muy curiosa. El Sr. Ministro de gobernación prohíbe la circulación y lectura del periódico inglés “The Times”, supongo que en él no se hablaría muy bien de España, no creo que en el Villar hubiese mucho problema.
El 27 de septiembre se presentó D. José Daguino, facultativo en medicina y cirugía, para ocupar la vacante de médico que existía en este pueblo. La corporación lo contrató con la condición de que tenía que asistir gratuitamente a los pobres. Su contrato debería ser por dos años, pero antes el gobernador aprobaría su destino, y así lo hizo el día 10 de octubre. De todas formas pocos médicos cumplían ese contrato por dos años, en ningún caso se hace referencia a la causa de su renuncia.
El 3 de octubre viene una orden según la cual los alcaldes no deben impedir el paso del correo por las poblaciones cuando lo haga a trote sostenido.
Como último acuerdo curioso de este año diremos que el día 21 de noviembre se procede al reparto de trigo del pósito entre los vecinos para la siembra. Cada vecino debería presentar su memorial, para saber cuanto habría que darle a cada uno. El reparto se prolongaría durante ocho días.

AÑO DE 1854
Un gran cambio en la política nacional.
Según comentamos en el capítulo anterior, la Década Moderada acaba en el verano de 1854 con el pronunciamiento militar del General Lepoldo O´Donell (foto) y Domingo Dulce en el cuartel de Vicálvaro (La Vicalvarada). A los pocos días O'Donell se reúne con el general Serrano en Manzanares, donde un joven Antonio Cánovas del Castillo redacta el conocido “Manifiesto de Manzanares”, donde se pedía la rebaja de impuestos y la restitución de la Milicia Nacional.
Durante el mes de julio hubo diferentes sublevaciones populares en varias ciudades españolas. Finalmente la reina Isabel, desbordada por los acontecimientos, pide a Baldomero Espartero que forme nuevo gobierno, pero antes le exige a la reina que convoque Cortes Constituyentes, que su madre María Cristina respondiese a las acusaciones de corrupción y que la misma Isabel II reconociese públicamente sus errores; y así lo aceptó.

Como se ve reflejado este cambio en Villardompardo
Todos estos acontecimientos tienen su reflejo en las actas capitulares del ayuntamiento de Villardompardo.
En el pleno del 25 de julio, en el ayuntamiento de Villardompardo, se dice que la Junta Provisional de la provincia había ordenado la supresión de los derechos de los puertos y contribución de consumos en toda la provincia (bajada de impuestos), rápidamente se publican edictos para que los vecinos se pudiesen enterar. Igualmente se convocó al pueblo para que proclamase la Constitución de 1837, que se organice de nuevo la Milicia Nacional y que el ayuntamiento sea nombrado por el pueblo según la ley de 1823, y no por el gobernador.
En agosto toma posesión el señor D. Manuel Monedero como Jefe Civil de la provincia y también se habla en las actas de la repatriación de la reina madre María Cristina y la detención de los bienes que pudiese tener en esta provincia. Se comenta que la reina prohíbe los cordones sanitarios* y que dejase franca toda clase de correspondencia**.
El 16 de septiembre se dice que se renueve totalmente el ayuntamiento, pero no aparecen por ningún sitio las actas con el proceso seguido para dicha renovación.
El 24 de septiembre se habla de instituir de nuevo la Milicia Nacional en el pueblo, atendiendo al “Manifiesto de Manzanares”, pero tampoco aparece el acta con el proceso de su institución.
* Los cordones sanitarios consistían en impedir la salida o entrada de personas en los pueblos para evitar la propagación de epidemias, en este caso el cólera.
** Se entiende como correo franco, aquel que no es inspeccionado por las autoridades para ver su contenido.
Seguramente la mayoría de la gente del pueblo, preocupados más por su subsistencia que por cambios políticos, no tendrían muy claro a que se debía todo este lío.
A partir de aquí comienza el Bienio Progresista del reinado de Isabel II, que se tratará en el siguiente capítulo.

FUENTES CONSULTADAS
  • Actas Capitulares de esos años. Ayuntamiento de Villardompardo.
  • Enciclopedia Espasa.
  • Algunas páginas de Internet (Wikipedia)
  • Fotos del autor y bajadas de internet.

Carlos Ramírez Perea

FOTOS ANTIGUAS PUBLICADAS EN EL PROGRAMA DE FIESTAS PATRONALES. VILLARDOMPARDO 2019

Luis Cortés Campos (señor mayor de la foto) y María Fernández Fernández, era un matrimonio de etnia gitana que vivía en Arjonilla. Durante la Guerra Civil, uno de los frentes estuvo muy cerca de esa localidad, así que el matrimonio, con cuatro hijos pequeños, decidió salir una noche de 1938 andando desde allí hasta llegar a Villardompardo. Luis preguntó a los lugareños si en este municipio había maestro esquilador y tratante de animales, al enterarse de que no lo había, decidió fijar su residencia en nuestro municipio y dijo literalmente a su mujer ”desde hoy éste será nuestro pueblo”. Aquí nacerían sus otros cuatro hijos, que según fueron creciendo y casándose se marcharon del Villar, excepto Sole con sus hijos y José Antonio (foto). Este último era minusválido y se desplazaba en carrito de ruedas, vivía de un Kiosco que durante muchos años estuvo instalado en la plaza del pueblo (hasta 1995) y servía como lugar de encuentro entre los jóvenes, donde comprábamos las chuches y algún que otro cigarrillo suelto. Jose Antonio hizo gran amistad con Antonio, un señor sordo y ciego que empujaba su carrito, así que ambos complementaban su minusvalía. Durante muchos años fue la única familia de etnia gitana que vivió en el pueblo, muy querida y respetada por todos. Luis murió en 1994, así que la foto debe ser de algunos años o incluso meses antes, pero no muchos. A partir de entonces y por diversas circunstancias, la familia que aún quedaba en la localidad se fue desplazando definitivamente a otros municipios.
Agradezco a Vicente (nieto y sobrino) la foto y la información aportada. Villardompardo siempre será vuestro pueblo.


Foto tomada a principios de los sesenta, realizada posiblemente por Esteban Castro con la calle Arjona de fondo. Cuatro niños con aquellas bicicletas pesadas y duras que parecían fabricadas a prueba de bombas. De izquierda a derecha son: Antonio Luis Correal (hijo de un maestro), Antonio Barahona Gómez, Juan Ortega Gutiérrez y Pedro Delgado Jiménez. Foto prestada por Mª Carmen Barahona e identificados por Pepe Torres.
A veces se cometen errores en las identificaciones, fechas y lugares, algo lógico después de tantos años. Lo importante es la buena intención con la que se hace. Gracias a todos/as los que cedéis vuestras fotos antiguas para compartirlas con el resto del pueblo.

miércoles, 7 de agosto de 2019


CAPÍTULO XVII: VILLARDOMPARDO DURANTE LA DÉCADA MODERADA (1844-1854). REINADO DE ISABEL II
CONTEXTO HISTÓRICO
Recordemos que el capítulo anterior lo acabamos con el juramento público de fidelidad a
la reina Isabel II por parte de las autoridades de Villardompardo, la Milicia Nacional y todos aquellos ciudadanos que lo desearon. El acto se realizó el 8 de diciembre de 1843 en la iglesia del pueblo, con fiesta y bailes populares incluidos.
El reinado efectivo de Isabel II se prolongó desde 1843, cuando sube al trono con tan solo 13 años de edad, hasta 1868, año en el que comienza su exilio en París donde muere en 1904.
En los dos capítulos siguientes, trataremos el primer periodo de su reinado conocido como “Década Moderada” (1844-1854). Comienza la década como presidente del gobierno el general Ramón María Narváez, líder del Partido Moderado y persona muy autoritaria. Este partido ostentó el poder durante toda esa década con la ayuda de la reina, sin que los progresistas tuviesen la más mínima oportunidad de acceder al mismo. En 1845 se redacta una nueva constitución más conservadora que las anteriores. Sólo podían votar los que tuviesen una renta mayor de 400 reales anuales, un 0,8% de la población, y para ser elegido parlamentario habría que llegar hasta los 12.000 reales. También se redacta una nueva Ley de los Ayuntamientos, ley que permite su mejor control desde el estado y que sólo permite el voto para elegir alcaldes a los más adinerados (lo que se conoce como Sufragio Censitario). Cualquier decisión importante que tomara un ayuntamiento, tenía que ser consultada previamente con el Jefe Político de la provincia, como veremos más adelante.
Durante la década se favorecieron los negocios financieros y las obras públicas, en las que participaban y controlaban de forma directa los políticos de la época (ministros y el propio Narváez). Esto propició una grave corrupción que será uno de los motivos de la caída del gobierno moderado.
Los problemas internos en el Partido Moderado darán lugar a numerosos cambios en la presidencia del gobierno: Francisco Javier Istúriz, de nuevo Narváez, luego Bravo Murillo, quien frenó la desamortización de los bienes de la Iglesia y mantuvo las Cortes cerradas durante un año, gobernando a base de decretos. En diciembre de 1852 se reabren las Cortes y es nombrado presidente Francisco Martínez de la Rosa.
La Década Moderada acaba tras el alzamiento militar en Vicálvaro (conocido como la “Vicalvarada”) de Leopoldo O'Donell y Domingo Dulce, que provocará levantamientos militares en Manzanares, Barcelona, Valencia y Valladolid. El gabinete de gobierno se ve obligado a dimitir y se forma una junta de gobierno en Madrid donde la reina nombra como presidente a Espartero, y a Leopoldo O'Donell como Ministro de Guerra.

ACONTECIMIENTOS OCURRIDOS EN VILLARDOMPARDO.
AÑO DE 1844

El 6 de enero de 1844 se reúne el ayuntamiento constitucional de Villardompardo para iniciar el proceso de nombramiento de los cargos del consistorio, siguiendo la ley vigente de los ayuntamientos. Según esta ley, a Villardompardo le correspondía 128 electores, así que había que hacer las listas de todos ellos ordenados por su renta.
El 6 de Febrero se recibe un oficio en el que se ordena que con la mayor premura posible se desarme a la Milicia Nacional de los pueblos con menos de 300 vecinos. El 27 de ese mes también se suspenden los arbitrios destinados a mantener dicha Milicia Nacional.
El 31 de marzo de 1844 se reúnen el Alcalde Juan Antonio Gómez, el Teniente Alcalde José Mª Sánchez, Regidor 1º Juan Ortega, Regidor 2º Pedro Becerra, Regidor 3º Manuel González, y el Síndico Francisco González López. Entre todos deciden deponer al secretario Antonio Gutiérrez (por razones que se las reservan) y nombrar a D.Tomás Álvarez de Acosta (médico del pueblo), persona de ejemplar conducta. Luego se nombraron todos los demás cargos del ayuntamiento. No se dice nada del proceso de elección de dichos cargos ni aparecen las listas de electores.
El 11 de abril se le pide una fianza al secretario por la gran responsabilidad que tenía manejando las cuentas. Ese mismo día se decide consultar al Jefe Político de la provincia sobre el estado de la Milicia Nacional en pueblos parecidos al nuestro, para evitar responsabilidades, y en el pleno del 6 de mayo se da por extinguida la Milicia Nacional en esta localidad.
Debemos tener en cuenta que la Milicia Nacional era un cuerpo formado por voluntarios de los pueblos, por lo que no eran profesionales, estaban mal armados y mal uniformados. El problema del bandolerismo era muy grave, así que en Mayo de 1844, el II Duque de Ahumada funda el Cuerpo de la Guardia Civil (foto de sus primeros uniformes) y desaparece definitivamente la Milicia Nacional de los municipios.
También el 6 de mayo se habla de lo útil que sería una escuela de instrucción primaria para el pueblo. El maestro cobraría 1100 reales anuales y se podría habilitar una habitación de las salas capitulares (en el Ayuntamiento, algunos hemos conocido ese aula).
El 13 de Mayo hay un pleno para tratar sobre el dinero que este ayuntamiento debe librar para la lucha contra la plaga de langosta, en caso de que la hubiera, y para leer un escrito del Sacristán Mayor y Sochantre: D. Bernardo José Armenteros de Oca, según el cual pedía un aumento de sueldo al ayuntamiento, ya que no estaba de acuerdo con los 770 reales anuales que se le habían asignado, pero el ayuntamiento deniega dicha subida. El 24 de mayo el Sacristán Mayor vuelve a dirigirse por carta al ayuntamiento diciendo que le “repugna” que su asignación anual sea igual a la del Sacristán Menor, y pide una asignación de “qué menos de cien ducados* anuales”, que tampoco se le concede. * Un ducado=11 reales; 100 ducados=1100 reales.
El 6 de Junio se decide cesar a Juan Hernández (alguacil) por su continuo estado de embriaguez, insultos, altanería y faltas de respeto hacia los miembros del ayuntamiento.
En diciembre de este año se recibe una circular según la cual se concede a los estanqueros el uso de armas para perseguir el contrabando, lo que se comunica inmediatamente al estanquero de Villardompardo para que tome medidas.

AÑO DE 1845
El 9 de enero se dice que en el pueblo hay una gran cantidad de forasteros que no daban buen ejemplo a los vecinos y tampoco tenían oficio conocido, por este motivo el número de almas era mayor de lo debido y a la hora de repartir soldados para las quintas, corresponderían a más soldados de lo normal para este pueblo, así que el alcalde ordena su inmediata expulsión, y en 24 horas deberían regresar a sus pueblos y lugares de origen.
El 14 de Enero Juan Infante y Ana Jerónima de Contreras, naturales de Torredonjimeno, piden vecindad en Villardompardo. También se comunica al Jefe Político de la provincia que en este pueblo “no hay fábrica de ninguna clase” y que el paraje del “Haza de la Vereda” es término de este pueblo y no de Torredelcampo.
El 24 de febrero se contesta a varias circulares enviadas por el Jefe Político de la provincia diciendo que en este pueblo no había edificio para la instrucción pública (escuelas), aunque sí había una persona particular que da lecciones a hombres y niños (no se dice nada de mujeres o niñas). También se comunica que en esta localidad no hay conventos ni edificios históricos, tampoco cuadros, estatuas “ni libros que recoger o buscar”. Está claro que en aquella época no se consideraban edificios históricos ni el castillo, ni la iglesia ni la ermita de Atocha.

El 15 de enero de 1845 se publica en la “Gaceta de Madrid” (equivalente al BOE) la nueva Ley de Organización y Atribuciones de los Ayuntamientos. En ella se dictan las normas de cómo se eligen los cargos de los ayuntamientos en las diferentes localidades según sus características. Como Villardompardo estaba comprendido entre 51 y 200 vecinos*, le correspondía un Alcalde, un Teniente de Alcalde y cuatro Regidores, uno de ellos sería también el Procurador Síndico (igual que en los últimos años)
*Se consideraba vecino el que fuese cabeza de familia y tuviera casa abierta en el pueblo durante al menos un año y un día.
El Alcalde y Teniente Alcalde durarán dos años (y deberían saber leer y escribir) y los regidores cuatro, pero se renovarán la mitad de ellos cada dos años. En el caso de Villardompardo, el número de personas que los votarán será de 60 más el 10% del número de vecinos que exceda de 60. Para ello se hará un listado de vecinos ordenados de mayor a menor contribución, y de ahí se elegirán los votantes. También se incluirán las personas con estudios: médicos, maestros, curas, abogados...De esas personas con derecho a voto, sólo podrán ser elegidos los incluidos en las dos terceras partes con más contribución. La elección para los cargos del ayuntamiento se hará en Noviembre. De esta elección saldrán los seis concejales, que serán remitidos al Jefe Político de Jaén quien nombrará, para el primero de enero del año siguiente, un Alcalde, un Teniente Alcalde y los cuatro Regidores.
No he podido encontrar el número de vecinos exactos que tenía el pueblo, pero seguro que cerca de 200. Veamos un ejemplo: si Villardompardo contara con 150 vecinos, el número de electores sería: 60 + 10% de 90 (150-60)+ el médico+ el cura= 71 electores. Estos electores sólo podrían votar a seis de los 47 primeros con más renta (2/3 de 71)
En este año se redacta La Constitución de 1845 que es más conservadora que la de 1837 y da a la reina la Soberanía compartida con las Cortes. Aparecen el Congreso y el Senado. El Congreso es elegido por sufragio censitario y el Senado por la reina. En general se recortan los derechos individuales y la libertad de expresión.
El resto de actas de 1845, que son pocas, carecen de importancia. Se remiten a leer y acatar los diferentes boletines que van llegando al ayuntamiento.

AÑO DE 1846
En este año comienza la segunda Guerra Carlista que se prolongó hasta 1849. Guerra iniciada por los partidarios del hijo de Carlos María Isidro (Carlos Luis de Borbón y Braganza) y afectó casi exclusivamente al territorio de Cataluña. En las actas capitulares de Villardompardo no se hace ninguna referencia a esta guerra.
El 1 de enero se nombran los siguientes cargos municipales según la nueva ley de la que hemos hablado en 1845: Alcalde a Pedro Becerra y Murcia, Teniente Alcalde a Juan Ruiz, Regidor 1º a Manuel García Cuenca, Regidor 2º a Pascual de Béjar, Regidor 3º a Antonio Murcia (también sería
Regidor Síndico), Regidor 4º a Juan Delgado. Posteriormente, este grupo de personas nombraron a los demás cargos del municipio: Bulero, Depositario de Propios, Apreciadores, Guardas de Campo, Cobrador de Contribuciones (la contribución se pagaba semestralmente)...
Aproximadamente cada mes, se reunían en el ayuntamiento el Alcalde, Teniente Alcalde y los cuatro Regidores para abrir el correo, leer los boletines y acatar las órdenes que viniesen en ellos. Así que sólo hablaremos de los acontecimientos más curiosos.
A partir del mes de septiembre comienza a firmar como secretario D. Tomás Álvarez Rodriguez, en lugar de D. Tomás Álvarez Acosta, no se dice nada del motivo de ese relevo.
En el pleno del 22 de septiembre de 1846 se habla del mal estado en el que se encontraba el empedrado de las calles de la villa, por lo que a partir del 26 de ese mes cada vecino debería empedrar su “pertenencia” corriendo con los gastos. El empedrado sería supervisado por un “comisionado” nombrado para cada calle y debería estar terminado a lo largo del mes de octubre. Los supervisores de la obra serían los siguientes: El Teniente Alcalde se encargará de dirigir el empedrado desde la esquina del Horno (esquina de Barahona) hasta el Ejido del Pilar (actual calle Arjona). El regidor Juan Delgado desde la esquina del Horno hasta el Ejido del Llano (el Badén). El señor alcalde toda la calle del Llano. El regidor Pascual Béjar la calle de la Plaza, la misma Plaza y la calle del Parral. El regidor Antonio Murcia toda la calle Ancha, y el regidor Manuel García todas las callejuelas. El nombre de la calle Valondo ya ha desaparecido, tal vez sea la nombrada como calle La Plaza, actual Los Molinos.
No creo que ese empedrado sea ni mucho menos el que algunos conocimos en los años 60 y 70, que era muy regular, en cambio, éste del siglo XIX sería mucho más irregular ya que cada vecino lo habría hecho por su cuenta y con sus medios.
En el pleno del 14 de Octubre de 1846 se habla de las bodas celebradas el pasado día 10 en Madrid, de su Majestad Isabel II con su primo D. Francisco de Asís y Borbón, y su hermana María Luisa Fernanda con D. Antonio María Felipe Luis de Orleans.
El Jefe Político de la provincia ordena que durante los días 16, 17 y 18 de este mes, se celebren en el pueblo estos gratos acontecimientos. El día 15 por la mañana se barrerán las calles y se retirarán las piedras (recordemos que se estaba empedrando) y los restos de estiércol que pudiera haber. Cada vecino se encargará de su puerta, bajo pena de 4 ducados de multa. Igualmente las calles estarían iluminadas por la noche, desde la oración hasta las 9 de la noche. Parece ser que dicha iluminación también correría a cargo de los vecinos, ya que también se habla de multas. La iluminación nocturna se prolongaría durante los días 16, 17 y 18. También repicarían las campanas el triple del tiempo acostumbrado: al amanecer, a las doce y a la hora de la oración (anochecer) de esos tres días. El 16 por la mañana se celebrará una misa cantada y un Te Deum en acción de gracias por ambos matrimonios, y por la tarde habría toros en la plaza pública con la presencia de las autoridades y el clero. Es la primera vez que se habla de “toros” en la plaza, seguramente serían capeas y carreras con vaquillas, no corridas de toros propiamente dichas. Por la noche habría baile en la plaza pública o de la Constitución, donde se colocará un retrato de “nuestra amada reina”. Al empezar el baile se harán tres salvas y otros tantos vivas, y enseguida el “pueblo se entregará a la diversión sin infringir el orden”. También los vecinos pondrán colgaduras si el tiempo no lo impide.
Todas estas actividades se repetirán los días 17 y 18 excepto la misa y el Te Deum. Todo se pagaría del Fondo de Propios pidiendo previamente permiso al Jefe Político de la provincia.
El 18 de octubre de 1846 se licencia a Patricio García de 25 años de edad, de la quinta de 1840. Venía de Pamplona y le dieron el salvoconducto para que no tuviese problemas en su largo viaje.

AÑO DE 1847
En este año son muy pocos los acontecimientos que encuentro interesantes. Os expongo los más curiosos. Además todas las actas están pendientes de ser firmadas.
El 31 de marzo se reúnen los miembros de la corporación para abrir los boletines que llegan y contestar a las preguntas que se formulan en ellos. En algunos casos se hacen preguntas curiosas, pero en la mayoría de ellos no se dice en las actas ni qué se pregunta ni se dan respuestas. Por ejemplo: se ordena hacer las listas electorales para la renovación de los ayuntamientos atendiendo a la última estadística. También se pregunta en otro boletín si en este pueblo hay aprovechamiento de madera, el ayuntamiento responde que aquí no hay montes de propios ni comunes, cosa incierta porque sí los había. También se dice que en el término no hay germen de langosta ni canutillo porque hace mucho que no se conoce esta plaga por estos lugares. Se contesta a otro boletín diciendo que en este pueblo no había ni presas ni acequias para el riego. También se remite diciendo que en este término municipal hay un molino harinero pero no se especifica en qué lugar.
El 31 julio de este año se procede a sortear los dos concejales que deben cesar para el año 1848, así que se meten los nombres de los seis concejales en bolas de madera y se procede al sorteo. Saldrán del ayuntamiento Manuel García Cuenca y Juan Delgado y permanecerán Pedro Becerra Murcia, Antonio Murcia, Pascual Béjar y Juan Ruiz. También se dice que el número de vecinos ha aumentado, así que para próximas elecciones serán ocho los concejales del ayuntamiento en lugar de seis (habríamos pasado de los 200 vecinos, 740 almas). También se habla de encontrarse enfermo el secretario Tomás Álvarez Rodríguez, que está siendo sustituido por uno de los regidores. Tal vez por eso no estén firmadas ninguna de las actas de 1847.
El resto de actas se limitan a decir que se leen los boletines enviados y se cumple lo que en ellos se dice.

AÑO DE 1848
Al contrario que el año anterior, 1848 está lleno de curiosidades y de actas bien redactadas y firmadas. Algunas de las cosas que se dicen son las siguientes:
Comenzamos el 1 de enero con el nombramiento de los seis regidores que le corresponden a Villardompardo por el aumento de su población: Regidor 1º Pedro Becerra, 2º Juan Ruiz, 3º Pascual Béjar, 4º Tomás Álvarez Acosta (será también el Regidor Síndico), 5º Antonio Murcia y 6º Gaspar de Domingo. Faltan el alcalde y teniente de alcalde que no aparecen en este nombramiento, en total ocho concejales. Posteriormente se nombra como siempre la gran cantidad de cargos que había en el consistorio: bulero, alguacil, cobrador, depositario del pósito, guardas del campo...así hasta doce o trece, y algunos ocupados por varias personas. Al final del acta ya aparece la firma del alcalde: Juan José Gay y del teniente de alcalde: Fernando de Torres, los dos únicos que por ley tenían que saber firmar. Pero en este caso, de los ocho concejales, todos sabían firmar menos uno. También aparece de nuevo la firma del secretario que había estado enfermo: D. Tomás Álvarez Rodríguez
Hasta el 13 de mayo no tenemos un acta interesante, en la que se ordena habilitar la nave derecha del pósito, situado en la plaza (actual edificio de usos múltiples), como carnicería, ya que era muy necesaria para la población. Para ello había que pedir permiso al Jefe Político de Jaén y cambiar de posición sólo una puerta. Esta ubicación sería provisional hasta encontrar un lugar más adecuado.
En Junio se licencia al soldado Miguel Lechuga de la quinta de 1841, natural de este pueblo y con 35 años de edad. Se le da un salvoconducto para que nadie le ponga inconvenientes en su largo viaje, también venía desde Pamplona. En 1843 Miguel Lechuga se adhirió al alzamiento Nacional, por lo que se le ascendió a Sargento 2º y se le rebajaron dos años de servicio militar.
En agosto muere el secretario D. Tomás Álvarez Rodríguez que desde hacía tiempo tenía problemas de salud (en la foto tenemos su última firma). Se le comunica al Jefe Político para que publique la vacante en el boletín, con una dotación de 2200 reales anuales. Mientras tanto ejercerá sus funciones José María Sánchez, vecino de este pueblo, pero al poco renuncia porque tenía que atender sus negocios. El 10 de agosto, el ayuntamiento decide nombrar secretario interino a D. Juan Montijano, natural de Torredonjimeno, pero el día 14 renuncia por sacar poco beneficio y encontrarse su esposa enferma. Al final, el día 18 nombran como secretario interino a D. Manuel Gómez Ruano, natural de Arjona.
El 11 de septiembre se decide ampliar el cementerio del pueblo, así que se consulta al Jefe Político para ver qué finca se va a adquirir para dicha ampliación. No se dice si se trata del cementerio de la Virgen de Atocha o el que muchos hemos conocido como “Cementerio Viejo”. Me inclino más por el primero. También se dice que el maestro de instrucción primaria de este pueblo se paga por reparto vecinal (cada vecino paga con arreglo a su renta). También se dice que ha quedado vacante la plaza de repartidor-conductor de correos por la muerte de Bernardo Fernández. Solicitan este último puesto dos personas y el ayuntamiento decidirá cuál es el más apto.
El 13 de septiembre se habla del fallecimiento del médico D. Tomás Álvarez Acosta, que también era Regidor Síndico, en este último puesto nombran a Gaspar de Domingo, hombre también muy instruido.
El 19 de septiembre se pide a todos los mozos alistados, que el domingo 24 acudan al ayuntamiento para ser medidos con el fin de cumplir el servicio militar. Como no había médico en la villa, vendrá a reconocerlos el doctor D. Juan Núñez de Torredonjimeno.
El 21 de septiembre se da la plaza definitiva de secretario a D. Manuel Gómez Ruano, natural de Arjona, que ya estaba ocupando la plaza como interino.
El 16 de octubre se decide solicitar una vacante de maestro en esta villa, así que se comunica al Jefe Político de la provincia para que lo publique en el boletín. El 26 de ese mes el ayuntamiento decide dar la plaza vacante de repartidor-conductor de correos a Miguel Damián Fernández.
El 11 de Diciembre aparece una noticia muy curiosa, resulta que en el boletín 147 viene una circular según la cual había que hacer rogativas durante tres días por los acontecimientos que le estaban ocurriendo al Santo Padre, “para implorar sus auxilios al Altísimo”. Se fijan los días 17, 18 y 19 (domingo, lunes y martes) para esas rogativas.
En las actas no se dice nada de cuáles fueron esos acontecimientos. Parece ser que el Papa Pio IX (foto) tuvo que huir a Gaeta (Dos Sicilias) disfrazado de monje por la I Guerra de la Independencia Italiana. El Papa pidió ayuda a España, Austria, Francia y Dos Sicilias, de ahí vienen las rogativas.
En el mismo boletín también se pide que el ayuntamiento informe al Jefe Político sobre la anchura del “Camino Jaén” para arreglarlo.

Los siguientes cinco años y medio de la Década Moderada los trataremos en el siguiente capítulo, puesto que hay mucha información para uno sólo.

FUENTES
- Actas Capitulares del ayuntamiento de Villardompardo. Tomos VI y VII
- Fotos propias y de internet.

                                                                                                        Carlos Ramírez Perea