miércoles, 7 de agosto de 2019


CAPÍTULO XVII: VILLARDOMPARDO DURANTE LA DÉCADA MODERADA (1844-1854). REINADO DE ISABEL II
CONTEXTO HISTÓRICO
Recordemos que el capítulo anterior lo acabamos con el juramento público de fidelidad a
la reina Isabel II por parte de las autoridades de Villardompardo, la Milicia Nacional y todos aquellos ciudadanos que lo desearon. El acto se realizó el 8 de diciembre de 1843 en la iglesia del pueblo, con fiesta y bailes populares incluidos.
El reinado efectivo de Isabel II se prolongó desde 1843, cuando sube al trono con tan solo 13 años de edad, hasta 1868, año en el que comienza su exilio en París donde muere en 1904.
En los dos capítulos siguientes, trataremos el primer periodo de su reinado conocido como “Década Moderada” (1844-1854). Comienza la década como presidente del gobierno el general Ramón María Narváez, líder del Partido Moderado y persona muy autoritaria. Este partido ostentó el poder durante toda esa década con la ayuda de la reina, sin que los progresistas tuviesen la más mínima oportunidad de acceder al mismo. En 1845 se redacta una nueva constitución más conservadora que las anteriores. Sólo podían votar los que tuviesen una renta mayor de 400 reales anuales, un 0,8% de la población, y para ser elegido parlamentario habría que llegar hasta los 12.000 reales. También se redacta una nueva Ley de los Ayuntamientos, ley que permite su mejor control desde el estado y que sólo permite el voto para elegir alcaldes a los más adinerados (lo que se conoce como Sufragio Censitario). Cualquier decisión importante que tomara un ayuntamiento, tenía que ser consultada previamente con el Jefe Político de la provincia, como veremos más adelante.
Durante la década se favorecieron los negocios financieros y las obras públicas, en las que participaban y controlaban de forma directa los políticos de la época (ministros y el propio Narváez). Esto propició una grave corrupción que será uno de los motivos de la caída del gobierno moderado.
Los problemas internos en el Partido Moderado darán lugar a numerosos cambios en la presidencia del gobierno: Francisco Javier Istúriz, de nuevo Narváez, luego Bravo Murillo, quien frenó la desamortización de los bienes de la Iglesia y mantuvo las Cortes cerradas durante un año, gobernando a base de decretos. En diciembre de 1852 se reabren las Cortes y es nombrado presidente Francisco Martínez de la Rosa.
La Década Moderada acaba tras el alzamiento militar en Vicálvaro (conocido como la “Vicalvarada”) de Leopoldo O'Donell y Domingo Dulce, que provocará levantamientos militares en Manzanares, Barcelona, Valencia y Valladolid. El gabinete de gobierno se ve obligado a dimitir y se forma una junta de gobierno en Madrid donde la reina nombra como presidente a Espartero, y a Leopoldo O'Donell como Ministro de Guerra.

ACONTECIMIENTOS OCURRIDOS EN VILLARDOMPARDO.
AÑO DE 1844

El 6 de enero de 1844 se reúne el ayuntamiento constitucional de Villardompardo para iniciar el proceso de nombramiento de los cargos del consistorio, siguiendo la ley vigente de los ayuntamientos. Según esta ley, a Villardompardo le correspondía 128 electores, así que había que hacer las listas de todos ellos ordenados por su renta.
El 6 de Febrero se recibe un oficio en el que se ordena que con la mayor premura posible se desarme a la Milicia Nacional de los pueblos con menos de 300 vecinos. El 27 de ese mes también se suspenden los arbitrios destinados a mantener dicha Milicia Nacional.
El 31 de marzo de 1844 se reúnen el Alcalde Juan Antonio Gómez, el Teniente Alcalde José Mª Sánchez, Regidor 1º Juan Ortega, Regidor 2º Pedro Becerra, Regidor 3º Manuel González, y el Síndico Francisco González López. Entre todos deciden deponer al secretario Antonio Gutiérrez (por razones que se las reservan) y nombrar a D.Tomás Álvarez de Acosta (médico del pueblo), persona de ejemplar conducta. Luego se nombraron todos los demás cargos del ayuntamiento. No se dice nada del proceso de elección de dichos cargos ni aparecen las listas de electores.
El 11 de abril se le pide una fianza al secretario por la gran responsabilidad que tenía manejando las cuentas. Ese mismo día se decide consultar al Jefe Político de la provincia sobre el estado de la Milicia Nacional en pueblos parecidos al nuestro, para evitar responsabilidades, y en el pleno del 6 de mayo se da por extinguida la Milicia Nacional en esta localidad.
Debemos tener en cuenta que la Milicia Nacional era un cuerpo formado por voluntarios de los pueblos, por lo que no eran profesionales, estaban mal armados y mal uniformados. El problema del bandolerismo era muy grave, así que en Mayo de 1844, el II Duque de Ahumada funda el Cuerpo de la Guardia Civil (foto de sus primeros uniformes) y desaparece definitivamente la Milicia Nacional de los municipios.
También el 6 de mayo se habla de lo útil que sería una escuela de instrucción primaria para el pueblo. El maestro cobraría 1100 reales anuales y se podría habilitar una habitación de las salas capitulares (en el Ayuntamiento, algunos hemos conocido ese aula).
El 13 de Mayo hay un pleno para tratar sobre el dinero que este ayuntamiento debe librar para la lucha contra la plaga de langosta, en caso de que la hubiera, y para leer un escrito del Sacristán Mayor y Sochantre: D. Bernardo José Armenteros de Oca, según el cual pedía un aumento de sueldo al ayuntamiento, ya que no estaba de acuerdo con los 770 reales anuales que se le habían asignado, pero el ayuntamiento deniega dicha subida. El 24 de mayo el Sacristán Mayor vuelve a dirigirse por carta al ayuntamiento diciendo que le “repugna” que su asignación anual sea igual a la del Sacristán Menor, y pide una asignación de “qué menos de cien ducados* anuales”, que tampoco se le concede. * Un ducado=11 reales; 100 ducados=1100 reales.
El 6 de Junio se decide cesar a Juan Hernández (alguacil) por su continuo estado de embriaguez, insultos, altanería y faltas de respeto hacia los miembros del ayuntamiento.
En diciembre de este año se recibe una circular según la cual se concede a los estanqueros el uso de armas para perseguir el contrabando, lo que se comunica inmediatamente al estanquero de Villardompardo para que tome medidas.

AÑO DE 1845
El 9 de enero se dice que en el pueblo hay una gran cantidad de forasteros que no daban buen ejemplo a los vecinos y tampoco tenían oficio conocido, por este motivo el número de almas era mayor de lo debido y a la hora de repartir soldados para las quintas, corresponderían a más soldados de lo normal para este pueblo, así que el alcalde ordena su inmediata expulsión, y en 24 horas deberían regresar a sus pueblos y lugares de origen.
El 14 de Enero Juan Infante y Ana Jerónima de Contreras, naturales de Torredonjimeno, piden vecindad en Villardompardo. También se comunica al Jefe Político de la provincia que en este pueblo “no hay fábrica de ninguna clase” y que el paraje del “Haza de la Vereda” es término de este pueblo y no de Torredelcampo.
El 24 de febrero se contesta a varias circulares enviadas por el Jefe Político de la provincia diciendo que en este pueblo no había edificio para la instrucción pública (escuelas), aunque sí había una persona particular que da lecciones a hombres y niños (no se dice nada de mujeres o niñas). También se comunica que en esta localidad no hay conventos ni edificios históricos, tampoco cuadros, estatuas “ni libros que recoger o buscar”. Está claro que en aquella época no se consideraban edificios históricos ni el castillo, ni la iglesia ni la ermita de Atocha.

El 15 de enero de 1845 se publica en la “Gaceta de Madrid” (equivalente al BOE) la nueva Ley de Organización y Atribuciones de los Ayuntamientos. En ella se dictan las normas de cómo se eligen los cargos de los ayuntamientos en las diferentes localidades según sus características. Como Villardompardo estaba comprendido entre 51 y 200 vecinos*, le correspondía un Alcalde, un Teniente de Alcalde y cuatro Regidores, uno de ellos sería también el Procurador Síndico (igual que en los últimos años)
*Se consideraba vecino el que fuese cabeza de familia y tuviera casa abierta en el pueblo durante al menos un año y un día.
El Alcalde y Teniente Alcalde durarán dos años (y deberían saber leer y escribir) y los regidores cuatro, pero se renovarán la mitad de ellos cada dos años. En el caso de Villardompardo, el número de personas que los votarán será de 60 más el 10% del número de vecinos que exceda de 60. Para ello se hará un listado de vecinos ordenados de mayor a menor contribución, y de ahí se elegirán los votantes. También se incluirán las personas con estudios: médicos, maestros, curas, abogados...De esas personas con derecho a voto, sólo podrán ser elegidos los incluidos en las dos terceras partes con más contribución. La elección para los cargos del ayuntamiento se hará en Noviembre. De esta elección saldrán los seis concejales, que serán remitidos al Jefe Político de Jaén quien nombrará, para el primero de enero del año siguiente, un Alcalde, un Teniente Alcalde y los cuatro Regidores.
No he podido encontrar el número de vecinos exactos que tenía el pueblo, pero seguro que cerca de 200. Veamos un ejemplo: si Villardompardo contara con 150 vecinos, el número de electores sería: 60 + 10% de 90 (150-60)+ el médico+ el cura= 71 electores. Estos electores sólo podrían votar a seis de los 47 primeros con más renta (2/3 de 71)
En este año se redacta La Constitución de 1845 que es más conservadora que la de 1837 y da a la reina la Soberanía compartida con las Cortes. Aparecen el Congreso y el Senado. El Congreso es elegido por sufragio censitario y el Senado por la reina. En general se recortan los derechos individuales y la libertad de expresión.
El resto de actas de 1845, que son pocas, carecen de importancia. Se remiten a leer y acatar los diferentes boletines que van llegando al ayuntamiento.

AÑO DE 1846
En este año comienza la segunda Guerra Carlista que se prolongó hasta 1849. Guerra iniciada por los partidarios del hijo de Carlos María Isidro (Carlos Luis de Borbón y Braganza) y afectó casi exclusivamente al territorio de Cataluña. En las actas capitulares de Villardompardo no se hace ninguna referencia a esta guerra.
El 1 de enero se nombran los siguientes cargos municipales según la nueva ley de la que hemos hablado en 1845: Alcalde a Pedro Becerra y Murcia, Teniente Alcalde a Juan Ruiz, Regidor 1º a Manuel García Cuenca, Regidor 2º a Pascual de Béjar, Regidor 3º a Antonio Murcia (también sería
Regidor Síndico), Regidor 4º a Juan Delgado. Posteriormente, este grupo de personas nombraron a los demás cargos del municipio: Bulero, Depositario de Propios, Apreciadores, Guardas de Campo, Cobrador de Contribuciones (la contribución se pagaba semestralmente)...
Aproximadamente cada mes, se reunían en el ayuntamiento el Alcalde, Teniente Alcalde y los cuatro Regidores para abrir el correo, leer los boletines y acatar las órdenes que viniesen en ellos. Así que sólo hablaremos de los acontecimientos más curiosos.
A partir del mes de septiembre comienza a firmar como secretario D. Tomás Álvarez Rodriguez, en lugar de D. Tomás Álvarez Acosta, no se dice nada del motivo de ese relevo.
En el pleno del 22 de septiembre de 1846 se habla del mal estado en el que se encontraba el empedrado de las calles de la villa, por lo que a partir del 26 de ese mes cada vecino debería empedrar su “pertenencia” corriendo con los gastos. El empedrado sería supervisado por un “comisionado” nombrado para cada calle y debería estar terminado a lo largo del mes de octubre. Los supervisores de la obra serían los siguientes: El Teniente Alcalde se encargará de dirigir el empedrado desde la esquina del Horno (esquina de Barahona) hasta el Ejido del Pilar (actual calle Arjona). El regidor Juan Delgado desde la esquina del Horno hasta el Ejido del Llano (el Badén). El señor alcalde toda la calle del Llano. El regidor Pascual Béjar la calle de la Plaza, la misma Plaza y la calle del Parral. El regidor Antonio Murcia toda la calle Ancha, y el regidor Manuel García todas las callejuelas. El nombre de la calle Valondo ya ha desaparecido, tal vez sea la nombrada como calle La Plaza, actual Los Molinos.
No creo que ese empedrado sea ni mucho menos el que algunos conocimos en los años 60 y 70, que era muy regular, en cambio, éste del siglo XIX sería mucho más irregular ya que cada vecino lo habría hecho por su cuenta y con sus medios.
En el pleno del 14 de Octubre de 1846 se habla de las bodas celebradas el pasado día 10 en Madrid, de su Majestad Isabel II con su primo D. Francisco de Asís y Borbón, y su hermana María Luisa Fernanda con D. Antonio María Felipe Luis de Orleans.
El Jefe Político de la provincia ordena que durante los días 16, 17 y 18 de este mes, se celebren en el pueblo estos gratos acontecimientos. El día 15 por la mañana se barrerán las calles y se retirarán las piedras (recordemos que se estaba empedrando) y los restos de estiércol que pudiera haber. Cada vecino se encargará de su puerta, bajo pena de 4 ducados de multa. Igualmente las calles estarían iluminadas por la noche, desde la oración hasta las 9 de la noche. Parece ser que dicha iluminación también correría a cargo de los vecinos, ya que también se habla de multas. La iluminación nocturna se prolongaría durante los días 16, 17 y 18. También repicarían las campanas el triple del tiempo acostumbrado: al amanecer, a las doce y a la hora de la oración (anochecer) de esos tres días. El 16 por la mañana se celebrará una misa cantada y un Te Deum en acción de gracias por ambos matrimonios, y por la tarde habría toros en la plaza pública con la presencia de las autoridades y el clero. Es la primera vez que se habla de “toros” en la plaza, seguramente serían capeas y carreras con vaquillas, no corridas de toros propiamente dichas. Por la noche habría baile en la plaza pública o de la Constitución, donde se colocará un retrato de “nuestra amada reina”. Al empezar el baile se harán tres salvas y otros tantos vivas, y enseguida el “pueblo se entregará a la diversión sin infringir el orden”. También los vecinos pondrán colgaduras si el tiempo no lo impide.
Todas estas actividades se repetirán los días 17 y 18 excepto la misa y el Te Deum. Todo se pagaría del Fondo de Propios pidiendo previamente permiso al Jefe Político de la provincia.
El 18 de octubre de 1846 se licencia a Patricio García de 25 años de edad, de la quinta de 1840. Venía de Pamplona y le dieron el salvoconducto para que no tuviese problemas en su largo viaje.

AÑO DE 1847
En este año son muy pocos los acontecimientos que encuentro interesantes. Os expongo los más curiosos. Además todas las actas están pendientes de ser firmadas.
El 31 de marzo se reúnen los miembros de la corporación para abrir los boletines que llegan y contestar a las preguntas que se formulan en ellos. En algunos casos se hacen preguntas curiosas, pero en la mayoría de ellos no se dice en las actas ni qué se pregunta ni se dan respuestas. Por ejemplo: se ordena hacer las listas electorales para la renovación de los ayuntamientos atendiendo a la última estadística. También se pregunta en otro boletín si en este pueblo hay aprovechamiento de madera, el ayuntamiento responde que aquí no hay montes de propios ni comunes, cosa incierta porque sí los había. También se dice que en el término no hay germen de langosta ni canutillo porque hace mucho que no se conoce esta plaga por estos lugares. Se contesta a otro boletín diciendo que en este pueblo no había ni presas ni acequias para el riego. También se remite diciendo que en este término municipal hay un molino harinero pero no se especifica en qué lugar.
El 31 julio de este año se procede a sortear los dos concejales que deben cesar para el año 1848, así que se meten los nombres de los seis concejales en bolas de madera y se procede al sorteo. Saldrán del ayuntamiento Manuel García Cuenca y Juan Delgado y permanecerán Pedro Becerra Murcia, Antonio Murcia, Pascual Béjar y Juan Ruiz. También se dice que el número de vecinos ha aumentado, así que para próximas elecciones serán ocho los concejales del ayuntamiento en lugar de seis (habríamos pasado de los 200 vecinos, 740 almas). También se habla de encontrarse enfermo el secretario Tomás Álvarez Rodríguez, que está siendo sustituido por uno de los regidores. Tal vez por eso no estén firmadas ninguna de las actas de 1847.
El resto de actas se limitan a decir que se leen los boletines enviados y se cumple lo que en ellos se dice.

AÑO DE 1848
Al contrario que el año anterior, 1848 está lleno de curiosidades y de actas bien redactadas y firmadas. Algunas de las cosas que se dicen son las siguientes:
Comenzamos el 1 de enero con el nombramiento de los seis regidores que le corresponden a Villardompardo por el aumento de su población: Regidor 1º Pedro Becerra, 2º Juan Ruiz, 3º Pascual Béjar, 4º Tomás Álvarez Acosta (será también el Regidor Síndico), 5º Antonio Murcia y 6º Gaspar de Domingo. Faltan el alcalde y teniente de alcalde que no aparecen en este nombramiento, en total ocho concejales. Posteriormente se nombra como siempre la gran cantidad de cargos que había en el consistorio: bulero, alguacil, cobrador, depositario del pósito, guardas del campo...así hasta doce o trece, y algunos ocupados por varias personas. Al final del acta ya aparece la firma del alcalde: Juan José Gay y del teniente de alcalde: Fernando de Torres, los dos únicos que por ley tenían que saber firmar. Pero en este caso, de los ocho concejales, todos sabían firmar menos uno. También aparece de nuevo la firma del secretario que había estado enfermo: D. Tomás Álvarez Rodríguez
Hasta el 13 de mayo no tenemos un acta interesante, en la que se ordena habilitar la nave derecha del pósito, situado en la plaza (actual edificio de usos múltiples), como carnicería, ya que era muy necesaria para la población. Para ello había que pedir permiso al Jefe Político de Jaén y cambiar de posición sólo una puerta. Esta ubicación sería provisional hasta encontrar un lugar más adecuado.
En Junio se licencia al soldado Miguel Lechuga de la quinta de 1841, natural de este pueblo y con 35 años de edad. Se le da un salvoconducto para que nadie le ponga inconvenientes en su largo viaje, también venía desde Pamplona. En 1843 Miguel Lechuga se adhirió al alzamiento Nacional, por lo que se le ascendió a Sargento 2º y se le rebajaron dos años de servicio militar.
En agosto muere el secretario D. Tomás Álvarez Rodríguez que desde hacía tiempo tenía problemas de salud (en la foto tenemos su última firma). Se le comunica al Jefe Político para que publique la vacante en el boletín, con una dotación de 2200 reales anuales. Mientras tanto ejercerá sus funciones José María Sánchez, vecino de este pueblo, pero al poco renuncia porque tenía que atender sus negocios. El 10 de agosto, el ayuntamiento decide nombrar secretario interino a D. Juan Montijano, natural de Torredonjimeno, pero el día 14 renuncia por sacar poco beneficio y encontrarse su esposa enferma. Al final, el día 18 nombran como secretario interino a D. Manuel Gómez Ruano, natural de Arjona.
El 11 de septiembre se decide ampliar el cementerio del pueblo, así que se consulta al Jefe Político para ver qué finca se va a adquirir para dicha ampliación. No se dice si se trata del cementerio de la Virgen de Atocha o el que muchos hemos conocido como “Cementerio Viejo”. Me inclino más por el primero. También se dice que el maestro de instrucción primaria de este pueblo se paga por reparto vecinal (cada vecino paga con arreglo a su renta). También se dice que ha quedado vacante la plaza de repartidor-conductor de correos por la muerte de Bernardo Fernández. Solicitan este último puesto dos personas y el ayuntamiento decidirá cuál es el más apto.
El 13 de septiembre se habla del fallecimiento del médico D. Tomás Álvarez Acosta, que también era Regidor Síndico, en este último puesto nombran a Gaspar de Domingo, hombre también muy instruido.
El 19 de septiembre se pide a todos los mozos alistados, que el domingo 24 acudan al ayuntamiento para ser medidos con el fin de cumplir el servicio militar. Como no había médico en la villa, vendrá a reconocerlos el doctor D. Juan Núñez de Torredonjimeno.
El 21 de septiembre se da la plaza definitiva de secretario a D. Manuel Gómez Ruano, natural de Arjona, que ya estaba ocupando la plaza como interino.
El 16 de octubre se decide solicitar una vacante de maestro en esta villa, así que se comunica al Jefe Político de la provincia para que lo publique en el boletín. El 26 de ese mes el ayuntamiento decide dar la plaza vacante de repartidor-conductor de correos a Miguel Damián Fernández.
El 11 de Diciembre aparece una noticia muy curiosa, resulta que en el boletín 147 viene una circular según la cual había que hacer rogativas durante tres días por los acontecimientos que le estaban ocurriendo al Santo Padre, “para implorar sus auxilios al Altísimo”. Se fijan los días 17, 18 y 19 (domingo, lunes y martes) para esas rogativas.
En las actas no se dice nada de cuáles fueron esos acontecimientos. Parece ser que el Papa Pio IX (foto) tuvo que huir a Gaeta (Dos Sicilias) disfrazado de monje por la I Guerra de la Independencia Italiana. El Papa pidió ayuda a España, Austria, Francia y Dos Sicilias, de ahí vienen las rogativas.
En el mismo boletín también se pide que el ayuntamiento informe al Jefe Político sobre la anchura del “Camino Jaén” para arreglarlo.

Los siguientes cinco años y medio de la Década Moderada los trataremos en el siguiente capítulo, puesto que hay mucha información para uno sólo.

FUENTES
- Actas Capitulares del ayuntamiento de Villardompardo. Tomos VI y VII
- Fotos propias y de internet.

                                                                                                        Carlos Ramírez Perea

FOTOGRAFÍAS DE LAS CONTRAPORTADAS DEL PROGRAMA DE LAS FIESTAS DE AGOSTO DE 2019. VILLARDOMPARDO


Dibujo del altar mayor de la iglesia de Villardompardo anterior a la Guerra Civil, que fue destruido en el transcurso de la misma. Ha sido realizado por Mª Pepa Gómez con ayuda de lo que recordaban sus padres. Estaba realizado en madera policromada, posiblemente del siglo XVII. Como veis, estaba flanqueado por cuatro columnas a los lados, las dos interiores estaban algo más adelantadas. En el primer piso había tres hornacinas: en la central se encontraba la talla del Cristo de la Expiración, a su derecha posiblemente una Virgen y a su izquierda San Juan Bautista. El piso de arriba se dividia en tres partes. En la central había una pintura donada por Pascuala Béjar, y las dos laterales eran de madera tallada y policromada. El altar no estaba adosado a la pared y se podía acceder a las cornisas superiores por una escalera que había por detrás. La mesa estaba pegada al altar, ya que la misa se celebraba de espaldas al público y en latín.


Todos tienen en común los Cursos de Cristiandad que hicieron en Jaén a mediados de los años sesenta. Estaban celebrando algo relacionado con esos cursos. Parece que están en la terraza del Bar Lanagrán. Me extraña que no se vea la cúpula de la torre de la iglesia, tal vez aún no se hubiese construido. De izquierda a derecha son: Fila de arriba: Manuel Susi Pamos, Juan de D. Jiménez Jiménez, Antonio Gómez Hermoso, Bernardo Contreras Fernández, Pedro (el del “sindicato”), Francisco Moya Jiménez (el cura), Marcos Lendínez Campos, Antonio García Gómez y José Torres Serrano. Fila de abajo: Ramón Calvache Fuentes, Tomás Arjonilla Armenteros, Bartolomé Gay Calvache, Pedro Castro Almagro, José Anguita Gómez, Bonoso Mozas Calvache , Ramón Arjona Serrano y José Ortega Anguita. Los han identificado Juani Susi y Pepe Torres, quien ha cedido esta foto.